Tres módulos de CLT conectados por luz, paisaje y naturaleza.
Esta vivienda contemporánea destaca por su firme compromiso con el medio ambiente y por la integración armoniosa en el paisaje natural.
El conjunto se organiza en tres volúmenes de madera contralaminada (CLT) dispuestos en paralelo y conectados mediante una pasarela de vidrio. Esta conexión transparente no solo articula los diferentes espacios interiores, sino que ofrece vistas excepcionales y acceso directo a las áreas exteriores de la casa.
La elección de materiales ha sido determinante en el proyecto: madera de origen renovable, roca natural y grava procedente de la propia excavación se combinan con un fuerte criterio de sostenibilidad y respeto por el entorno. En el patio principal, una cueva natural se integró cuidadosamente en el diseño, reforzando la conexión entre arquitectura y lugar.
La obra comenzó esculpiendo la roca existente para generar una planta inferior monolítica que dialoga con el terreno. Sobre esta base reposan los tres módulos de madera, conformando un conjunto equilibrado, sostenible y en sintonía con su entorno.
En términos ambientales, la vivienda incorpora estrategias bioclimáticas pasivas y sistemas de recogida y aprovechamiento de aguas pluviales, consolidándose como un ejemplo de arquitectura responsable y consciente.